Sobre este lugar
Justo al lado de la Iglesia, se encuentra el parque con la figura quizás más fotografiada de Panticosa.
Se trata de una estatua de un esquiador que donó un habitante de Panticosa a su pueblo al que le tenía mucho aprecio. Francisco Guillén Pes, que así se llamaba, nació en Panticosa aunque con 11 años se marchó a vivir a Barcelona.
Allí pasó más de 70 años de su vida, yendo y viniendo a menudo su pueblo natal.,hasta que en sus últimos años, decidió volver de forma definitiva hasta su fallecimiento en el año 2.008.
Como su pasión por Panticosa era tan fuerte, quiso demostrarlo haciendo donaciones al pueblo como la restauración del tejado de la abadía, la fachada de la iglesia y las campanas de la torre, entre otras. Tras esto, el ayuntamiento le propuso que donara algo simbólico al pueblo. Y así en el año 2.006, donó la que quizás sea la imagen más representativa que hay en Panticosa, la figura del esquiador en el parque de la iglesia. En un principio esta figura que se estaba fabricando en Toledo iba a representar a la Compañía de Esquiadores del Valle Tena durante la guerra, pero finalmente pasó a representar directamente la figura de su hermano José Guillén Pes como esquiador. Y así, darle forma a un sector tan importante para Panticosa, que se había convertido en principal motor de desarrollo del lugar.
Hoy en día, existen dos pequeñas réplicas de bronce, una que se encuentra en Casa Ferrando, la casa a la que pertenecía esta familia y la otra en el Ayuntamiento de Panticosa.




